Le acabo de regalar a Marina la mochila para llevar bebés que me regalaron Jacobo y Mariángel.
Ay, mientras le explicaba cómo colocársela he vuelto a ver la carita de Ciro cuando era tan pequeño y aún estoy emocionada y conmocionada.
Yo sé que Jacobo habría preferido que la heredara Oche pero lo cierto es que no me imagino a Ali utilizándola; en cambio Marina seguro que la acaba de destrozar por las calles de Cádiz.
Ciro
Santiago
Merceditas
José María
Héctor
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